- Manejar las situaciones o emociones momentáneas.
- Aprender un poco más de grandes artistas, y de pequeños, de las personas en sí. Todos plantean algún enigma e intentan descifrar un acertijo.
Reflejarnos en un vidrio y ver sólo nuestra materia, nuestro caparazón; pero.. ¿Qué somos realmente? Y ¿cuántos caminos vamos a seguir hasta descubrirlo? ¿Existe ese "día" en el que lo podemos ver, descrifrar? ¿O es parte de un todo, y también de una inercia?.
Me prendo un cigarro de tabaco armado -aroma vainilla-, tomo mi café y cuento alguna historia paralela.
Quisiera poder ver más allá de mis miserias, y tal vez de las suyas. Puedo ponerme una máscara y salir a intentar ser parte de un todo, jugando historias que quizás no son las mías, cubriendome un poco para intentar ser parte. Viendo como finalmente movemos nuestras siluetas y no redescubrimos nada nuevo, siguiendo el mismo ciclo de vaciamiento.
Cada tanto, me tomo un colectivo y observo la forma en que los seres caminamos, nos movemos, hablamos, como movemos el piecito demostrando apuro, nervios, miedo, miles de cosas que son indescifrables pero es divertido inventar historias simultáneas de personas desconocidas.
En lo que a mi respecta, nunca puedo terminar un ciclo, siempre gira y gira sobre el mismo. Mi reloj siempre vuelve a cero y arranca, y nada de lo anterior lo asimila para obviarlo a futuro, sino que lo repite y se estrella nuevamente. Cada tanto se detiene, se estanca, después avanza pero vuelve nuevamente al mismo lugar.
Puedo empezar a divagar con millones de ideas -inconclusas-, y me resulta divertido.
Por suerte siempre que te detenés a observar las cosas quedan y tarde o temprano te entran.
Conocés personas y marcas ciertas actitudes, ciertos modismos que sirven. Sirven para notar los propios, y para marcar la forma de actuar en sí.
Tengo una amiga que siempre intenta "cerrar etapas", que necesita sacarse todas las dudas que le surgieron mediante charlas. Siempre obvie las charlas de conclusion, me parecían un poco aburridas, y desinteresantes; pero con el paso del tiempo descubrí que las historias me son siempre parecidas, al igual que las dudas. Por eso, hoy decidí tener una de esas charlas "finales", y poder entender ciertas cosas.
Creo que di un paso a nivel personal; logré dejar de obviar todo o ignorarlo y concentrarme. Ahora entendí el por qué de algunas acciones; quizás, me hubiera gustado haberme despejado las dudas en el momento en lugar de obviarlas, quizás, todo hubiera resultado diferente.
Pero después de todo no es un fin, sino un aprendizaje de una historia que terminó pero la mia sigue con sus pequeños cuentos adentro.
Y está bueno poder entender con qué me espero y si tengo ganas de que sea asi o encontrar la forma de modificarlo.
Hoy, me siento mucho mejor.
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