Vegan or die.♥

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miércoles, 7 de abril de 2010

Los comienzos tienen esa pizca de no sé qué...

Generalmente el comienzo de algo nuevo suele causar diferentes sensaciones, desde miedo, ansiedad, desesperación, y alegría.
El lunes fue mi primer día de cbc; no, no lo esperaba con ansias, hasta quería que no llegara nunca -no estoy muy contenta con lo que decidí estudiar, entonces por qué lo hago? no sé, no sé-.
Me levanté a las 6 am, me duche y salí a tomarme el colectivo hasta Liniers, de ahi el 28 hacia ciudad. Tardó años debido al tránsito.
Llegué, era tarde. Subí los escalones casi de a cinco intentando encontrar el aula. En el papel que tenía decía "17", tardé unos diez minutos -quizás más- en descubrir que desde el 200 los llamaban con números de dos cifras, en conclusión, mi aula era la 217. Y no entiendo porque esa pequeña dificultad, no es más fácil poner ese dos adelante y listo? Bueno, bueno, no importa.
Encontré, finalmente, el aula. Hola, qué tal? Ah, sí, está vacía. Listo, gracias facultad, no, no te quiero ni un poco. Corrí al baño de planta baja y estaba clausurado; sentía como me apretaban fuertemente el pecho. Salí, me fumé un cigarrillo, tomé el colectivo y volví a mi casa. Sin llorar, como lo había planeado; pero con miedo, mucho miedo.
Es rarísimo, ahora que lo pienso es una completa estupidez por lo que me preocupo y siento mal.
Pero que se yo, estaba acostumbrada a un aula chica, con no más de 30 personas, docentes macanudos, y mis siestas en la escuela -en mi pequeña escuela de arte-. Chocantemente tengo que cursar en un edificio gigante, dónde no hay posibilidad de que encuentre algo para almorzar sin carne, leche ni huevo. Se siente confuso, raro, y de hecho, estoy profundamente pérdida.
Ayer, fue mi segundo día; Dibujo: técnico!, qué embole. Después de desear profundamente que la clase terminará, encontrar algo para comer: ensalda de frutas... y caliente!
Esperé y se hizó la hora de entrar a la siguiente clase; Matemática. Por suerte no me aburren tanto los números. El profesor no se callaba un segundo, y era gracioso, sí, me cayó bien, inclusó me divirtió.
"Recreo", quince minutos; ir a comprar la guía con una compañera -la cual no recuerdo el nombre-. Era bastante tímida, bah, no tanto, pero hablaba demasiado bajo, y no me agrada cuando la gente tiene ese tono de voz, me incomoda un poco.
Final de la clase. Correr al 28 -rápido-. Llegar a casa, dejar el bolso, agarrar la mochila y correr al Magisterio de Artes.
Llegué diez minutos tarde, pero no me pusieron la falta, igual, ya no me preocupaba. Las horas ahi pasan bastante rápido, y la gente me agrada bastante, lo cual lo hace llevadero.
Llegué a mi casa a las 22.30 aprox. Bastante triste por mi mañana/tarde.
Mañana es mejor!

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