-Lo cierto es que no puedo estar contigo así. Sí, ya sé que dije que podía, pero.. no puedo. No puedo compremeterme a ser quien no soy. Verás, yo soy muy emotiva, me afectan las cosas y necesito poder estar enfadada, y hablar de cómo me siento. Porque bueno, yo soy así, no quiero cambiar, no puedo.
Y el caso es que tu ya lo sabías, y aún así ibas tras de mi, porque querías vivir algo conmigo; y ahora no tienes coraje para hacerlo, lo que demuestra que eres un cobarde. Y lo triste del tema es que, algún día te despertarás de pronto y te darás cuenta de lo que haz perdido, y será demasiado tarde.
Y el caso es que tu ya lo sabías, y aún así ibas tras de mi, porque querías vivir algo conmigo; y ahora no tienes coraje para hacerlo, lo que demuestra que eres un cobarde. Y lo triste del tema es que, algún día te despertarás de pronto y te darás cuenta de lo que haz perdido, y será demasiado tarde.
-No sé que decir.
-Lo sé, da igual...
-Lo sé, da igual...
Había llegado el momento de pasar de página, de olvidar las viejas costumbres y los viejos sueños. Estoy dispuesta a seguir adelante, y a ver qué me depara la fortuna. Decir que vas a pasar de página es una cosa, pero hacerlo es muy distinto. Perder la estabilidad, aceptar los riesgos. Así que cuando entré a la peluquería, estaba dando un gran salto, pero no lo hacía por ningún chico, ni por ninguna lista, lo hacía por mi...
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